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Discurso de Otto Frank | JustPaste.app
18 days ago2 views
Grupo 4 del museo de Anna Frank
📚Education

Discurso de Otto Frank

Señoras y señores:

Hoy estoy aquí como un hombre que sobrevivió a la guerra, pero que perdió lo más valioso que tenía: su familia. Sobreviví cuando mi esposa Edith, mis hijas Margot y Anne, y millones de personas inocentes ya no pudieron hacerlo. Ninguna victoria puede borrar ese dolor ni llenar el vacío que dejaron en mi corazón.

Durante los años en que permanecimos escondidos, vivimos con miedo, incertidumbre y esperanza. Cada día era una lucha por conservar la dignidad y creer que el futuro aún existía. Aun en medio de la oscuridad, Anne nunca dejó de escribir. En sus palabras encontraba la fuerza para seguir soñando con un mundo mejor. Ella veía bondad en las personas incluso cuando la realidad parecía demostrar lo contrario. Esa esperanza fue una luz que ni la guerra pudo apagar.

Cuando regresé y descubrí que era el único de mi familia que seguía con vida, sentí un dolor imposible de describir. No solo había perdido a mi esposa y a mis hijas; también había perdido los años que jamás podríamos compartir, los abrazos que nunca volverían y los sueños que quedaron sin cumplirse. Ese dolor me acompañará mientras viva.

Sin embargo, comprendí que tenía una responsabilidad. No podía permitir que sus voces se apagaran para siempre. Por eso decidí compartir el diario de Anne con el mundo. Ella ya no podía contar su historia, pero sus palabras podían seguir hablando por millones de personas que fueron silenciadas por el odio.

La guerra nos enseñó hasta dónde puede llegar el ser humano cuando permite que el prejuicio, la discriminación y el fanatismo gobiernen sus decisiones. Ningún niño nace odiando a otro por su religión, su origen o el color de su piel. El odio se aprende, y por esa misma razón también podemos enseñar el respeto, la compasión y la paz.

Les pido que nunca olviden lo ocurrido. Recordar no significa vivir anclados al pasado; significa aprender de él para no repetir los mismos errores. Cada acto de intolerancia que ignoramos puede convertirse, con el tiempo, en una tragedia mucho mayor.

A los jóvenes del mundo les digo: protejan la libertad, defiendan la verdad y no permanezcan en silencio cuando vean una injusticia. Una sola voz puede parecer pequeña, pero muchas voces unidas tienen el poder de cambiar la historia.

Aunque mi familia ya no esté conmigo, su amor sigue guiando mis pasos. Anne me enseñó que incluso en los momentos más oscuros es posible conservar la esperanza. Yo quiero creer que su sueño de un mundo más humano todavía puede hacerse realidad.

Que la memoria de quienes perdieron la vida sea un compromiso permanente con la paz. Que nunca más el odio sea más fuerte que la humanidad. Y que las futuras generaciones construyan un mundo donde ningún niño tenga que esconderse para poder vivir.

Muchas gracias.

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